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Del blog de Holística Soy

Llenando nuestro vacío emocional


Tratamos de llenar con comida adulterada nuestras emociones reprimidas pero es un vacío que ninguna comida podrá llenar o saciar. Lee este post para conocer más sobre la alimentación emocional.

Todo lo que pasa por nuestra cabeza se manifiesta a través de nuestro cuerpo, es decir, nuestros sentimientos se almacenan y se experimentan en el cuerpo y no en la mente. Aunque también muchos trastornos corporales influyen en nuestro estado mental o emocional. Por ejemplo, cuando tenemos mucha hambre nos enfadamos y parece que vamos a ‘morder’ a alguien y el insomnio nos crea malestar general, apatía y pérdida de peso entre otras cosas.

Empecemos

«Si fueras capaz de observar los cambios fisiológicos que tienen lugar dentro de tu cuerpo cuando estás poseído por la rabia, el resentimiento, la ira, la ansiedad, el odio, el descontento, la envidia, los celos…, cómo afectan adversamente al funcionamiento del corazón, el aparato digestivo, el sistema inmunitario e incontables funciones corporales, quedaría perfectamente claro que estos estados son verdaderamente patológicos, son formas de sufrimiento y no de placer».

Eckhart Tolle.

Hablemos de alimentos

Los alimentos más adictivos son los hidratos de carbono refinados como el azúcar y harina blanca cuando se combinan con grasas vegetales hidrogenadas o saturadas, cafeína y algunos aditivos. Es decir, toda la bollería industrial, dulces y productos ultraprocesados que nos venden en los supermercados de todos los tamaños y colores y toda la comida fast-food.

La tendencia a comer demasiado y sin masticar para llenar un vacío emocional nos va a causar que la hormona cortisol secrete grandes cantidades. Las personas con cortisol alto suele tener retención de líquidos en la cara, piernas y abdomen y un exceso de grasa corporal.

Esto es importante

Las emociones reprimidas, no expresadas ni resueltas producen cambios metabólicos importantes como, por ejemplo, una mala descomposición de las grasas.

El exceso de grasa y de líquido hacen de armadura corporal para no sentir lo que queremos sentir. Podemos encontrar a gente que se da atracones dulces muy grasos como los helados y la que se da atracones salados muy grasos como las papas fritas.

Tratamos de llenar con comida adulterada nuestras emociones reprimidas pero es un vacío que ninguna comida podrá llenar o saciar. Tenemos que ir a la raíz que está en nuestro interior, tenemos que abrirnos y empezar a responsabilzarnos de nosotros mismos haciendo frente a nuestros miedos, obsesiones, depresiones…y dejar de luchar con nuestra mente. Debemos abrir los ojos y ser conscientes que la publicidad es una gran culpable que nos atiborra mentalmente. Tenemos que dejar de ser saboteados y comprender intelectual y emocionalmente el por qué de nuestros excesos de comida basura, es decir, de comida sin ningún valor nutritivo.

Cuando incorporamos en nuestra vida diaria cereales integrales, legumbres, verduras y frutas, es decir, alimentos completos y nutritivos, las ansias de comer disminuyen y nuestro cuerpo y mente empiezan a normalizarse.

Ni las dietas de dos semanas, ni los mejores programas de ejercicios te van ayudar si realmente tu amor por vos misma/o no te acompaña en esta aventura, ya que cualquier culpabilidad mientras comemos un helado es sinónimo de fracaso y una forma de auto-maltratarnos.

«No es la emoción en sí la que causa el problema, sino la incapacidad para expresarla y liberarla totalmente, y reaccionar a la situación de un modo sano y flexible. Lo que va bien es desahogar totalmente la pena y la aflicción, aceptar la situación y rendirse a algo superior a nosotros.’»

C. Northrup.

En mi libro Nutrición del cuerpo, la mente y el alma podrás encontrar muchas herramientas para seguir trabajando con tu desarrollo personal y auto-cuidado.

¡Cualquier duda estoy para ayudarte!

Magíster en Nutrición Gisela Pitura – Mat. 1219

© Holisticasoy.com | 12 mayo, 2021